Alternativas para acceder a servicios de counselling y psicología en Australia

Por Brigitte Trujillo

Según la Organización Mundial de la Salud, la salud mental se refiere a “un estado de bienestar en el cual cada individuo es consciente de su propio potencial, puede hacer frente al estrés normal de la vida, puede trabajar de manera productiva y fructífera y es capaz de contribuir a su comunidad”. 

Sin embargo, en ocasiones, y sobre todo cuando estamos lejos de casa, iniciando una nueva vida y en un país desconocido, nuestra salud mental puede resultar afectada, y es normal. Es común experimentar soledad, estrés, ansiedad, depresión, aislamiento, choque cultural, homesickness, baja autoestima, problemas en las relaciones interpersonales, entre otros.

Algunas de las causales de estos estados y situaciones pueden tener relación con estar expuestos a un ambiente académico y social con el que no nos sentimos familiarizados; los retos de aprender inglés; la presión de obtener resultados positivos en los estudios; interactuar con otros estudiantes y personas; tener problemas en la relación de pareja; el hecho de acostumbrarnos a ser independientes y enfrentarnos a aprender a cocinar -por ejemplo- o manejar nuestro propio presupuesto y asumir responsabilidades que antes no teníamos; buscar un trabajo y adaptarnos a lo nuevo; cuestionar nuestra identidad; sentirnos perdidos; o haber pasado por traumas en el pasado que aún no han sido explorados ni sanados.

En ocasiones estas emociones pueden ser repetitivas y extremas, y hasta generar dolor crónico, insomnio, somnolencia, fatiga, estrés, ansiedad y/o una tristeza prolongada. Luego, esto es normal y, de hecho, está bien no estar bien. No obstante, en estos casos es también importante pedir ayuda, y dejar a un lado el estigma de que cuidar de nuestra salud mental es para alguien “no normal” o “descompuesto”.

La salud mental y emocional son una parte vital de la vida, y es tan esencial que impacta nuestros pensamientos, comportamientos y sentimientos. Además, estar bien emocionalmente promueve nuestra productividad en el día a día, nos permite tener relaciones sanas, adaptarnos a los cambios y reaccionar en la adversidad.

Por fortuna, a pesar de no encontrarnos en nuestro país y estar lejos de nuestros seres queridos, en Australia podemos acudir a una infinidad de recursos (incluso en español) que nos pueden ayudar a cuidar nuestra salud mental y bienestar. 

Por ejemplo, si quieres ver un psicólogo, el OSHC (Overseas Student Health Cover), el seguro de salud obligatorio para estudiantes internacionales, puede cubrir parte de las consultas. 

Para empezar, puedes solicitar una cita con un General Practitioner (GP) o médico general y durante la consulta compartirle cómo te sientes y tu interés de acudir a un psicólogo. Es posible que tu GP te examine o te pida completar un test que le permitirá evaluar tu situación. Luego, te puede presentar las opciones disponibles para tratar tu caso de la mejor manera.

Un Mental Health Care Plan puede ser una de las alternativas. Este plan es un servicio disponible para ciudadanos y aquellos que cuenten con un seguro de salud privado en Australia, y está dirigido a personas que buscan manejar problemas y enfermedades mentales y emocionales previamente diagnosticadas por un GP. 

Este programa ofrece hasta 10 sesiones con un psicólogo durante un período de 12 meses. Sin embargo, al principio, solo se pueden tomar seis sesiones, la cuales podrían estar parcialmente cubiertas por tu OSHC. Todo depende de tu proveedor de seguro. Luego de esto, si estás interesado en más sesiones y quieres que tu OSHC asuma parte de los costos, debes solicitarle un nuevo Mental Health Care Plan a tu GP. 

Al iniciar este programa, tienes la posibilidad de ver un psicólogo recomendado por tu GP o elegido por ti. De hecho, durante la consulta, puedes comentarle a tu GP qué profesional en particular te gustaría ver y llegar a un acuerdo. 

Por otro lado, antes de acudir a un psicólogo y pedirle a tu GP que te remita con este profesional, puedes llamar y preguntar cuánto te puede costar una consulta. Después, basado en la información que te den, puedes contactar a tu OSHC y preguntar cuánto dinero podría ser reembolsado a tu cuenta después de haber pagado la sesión. O, dependiendo del lugar que visites, es posible que el mismo centro médico le cobre directamente a tu OSHC su parte, y tú canceles el gap fee restante.

Otras opciones

Si deseas explorar otras alternativas, puedes acudir a diferentes organizaciones enfocadas en el bienestar y la salud mental. Muchas de ellas ofrecen servicios gratuitos, garantizan confidencialidad, y cuentan con profesionales que hablan español. Algunas también están disponibles 24/7 en sus líneas telefónicas. 

Además, hay otras que organizan grupos de apoyo donde estudiantes comparten experiencias similares, y también realizan actividades que pueden contribuir a tu proceso.

Te compartimos una lista de las más conocidas:

  • Momentum
  • Lifeline 
  • Beyond Blue 
  • Kids Helpline 
  • Headspace
  • ReachOut
  • MensLine 
  • Suicide Call Back Service

Asimismo, puedes acudir a los Study Centre de la ciudad donde te encuentres. En estos lugares también puedes encontrar apoyo o información que te guíe:

  • Study Sydney
  • Study Melbourne
  • Study Queensland

Finalmente, ten en cuenta que la mayoría de las instituciones educativas también ofrecen servicios de counselling para apoyar a sus estudiantes, así que no dudes en aprovechar esta facilidad.





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